Crowdfunding de inversión mediante obligaciones

El pasado 28 de abril tuvimos el placer de participar en una estimulante jornada sobre aspectos legales del crowdfunding lucrativo regulado por la Ley 5/2015, de fomento de la financiación empresarial (LFFE), es decir, del equity crowdfunding y del crowdlending. A lo largo de doce ponencias divididas en tres mesas, se habló de temas tan interesantes como el modelo de cuenta partícipe, la protección de datos de los proyectos, o los aspectos fiscales del crowdfunding.

Nuestra socia Sara trajo al debate la posibilidad de financiarse mediante la emisión de obligaciones en las plataformas de financiación participativa, introducida por la LFFE, así que compartimos con vosotros qué son las obligaciones y por qué son una interesante alternativa de financiación a la de los recursos propios, tan frecuentes en los modelos de equity, tanto para promotores, como para inversores e incluso para plataformas de financiación participativa (PFP), que pueden situarse a la vanguardia incluyendo esta opción dentro de sus modelos de inversión.

Las obligaciones como título valor

Las obligaciones son valores negociables que se emiten serie en los que, mediante una única operación económica, se ponen en circulación partes alícuotas de un préstamo o empréstito. Por lo tanto, las obligaciones se configuran como una forma de financiación externa, mediante recursos ajenos, en contraposición con la financiación tradicional en el equity que se efectúa mediante la suscripción de acciones o participaciones, es decir, mediante recursos propios.
Mediante la suscripción de las obligaciones de una sociedad, el obligacionista paga un precio determinado por la suscripción de cada título y obtiene el derecho a la restitución del valor nominal en el plazo fijado, más el pago de un interés. La determinación del valor nominal y del tipo de interés que será abonado al obligacionista permiten una flexibilidad que puede resultar muy atractiva a la hora de captar financiación para cualquier empresa.
Gracias a la posibilidad que ahora abre la LFFE a todo tipo de personas jurídicas de obtener financiación parabancaria a través de la emisión de obligaciones y su posterior colocación directamente en PFP, se puede aumentar exponencialmente la esperanza de vida de proyectos y pequeñas empresas que difícilmente tienen acceso a la financiación normal, con otra alternativa diferente a las acciones o las participaciones.

Recursos propios VS Recursos ajenos

Si bien es cierto que en el equity crowdfunding normalmente participan empresas de reducido tamaño que buscan socios que se impliquen en el devenir de la propia empresa, no es menos cierto que el hecho de que se brinde la posibilidad de invertir en dichas empresas de una manera más independiente, abre un nuevo abanico de posibilidades, tanto para las los promotores de proyectos como para los inversores. Y las obligaciones no son más que eso: una oportunidad más, diferente de la emisión de acciones y participaciones, para que las empresas consigan financiación proveniente de fuentes alternativas o parabancarias.
Las obligaciones representan una opción ciertamente alejada del tradicional concepto de equity, ya que, en este caso, no estamos hablando de recursos propios, sino de una financiación mediante recursos ajenos. Lo que convierte a dicha financiación en una deuda en lugar de capital social. Un concepto más acercado al préstamo que al equity y que, sin embargo, el legislador ha decido incluir dentro de las opciones de instrumentalización del equity crowdfunding, según queda claro en el artículo 50.1.a LFFE.
Finalmente, tanto la empresa que decida emitir obligaciones como el obligacionista que decida suscribirlas, deberán tener en consideración que, a diferencia del caso de las acciones y participaciones, los obligacionistas se considerarán, a todos los efectos, acreedores de la entidad emisora de las obligaciones y no socios, como sucede en el caso de la entrada de financiación en una empresa o persona jurídica a través de la suscripción de acciones y participaciones.
Las sociedades distintas de las de capital o personas jurídicas en general que no puedan emitir acciones y/o participaciones, pueden encontrar en la emisión de obligaciones una manera alternativa de financiarse y, de esta manera, participar en alguna de las plataformas de equity crowdfunding que existen actualmente en nuestro país.

¿Financiación mediante deuda o mediante capital social?

No podemos determinar de antemano qué opción será más ventajosa. Habrá que determinar la alternativa que mejor se ajuste a las necesidades de la empresa, analizando el momento determinado en el que se encuentra, para adaptarlo a su método de búsqueda de financiación a través de un proyecto publicado en una PFP.
Pero lo cierto es que las posibilidades que se han abierto para sociedades y personas jurídicas en general, gracias a las novedades introducidas por la LFFE, deben ser aplaudidas y aprovechadas. Aunque no hay que dejar de invitar a las PFP a que fomenten el uso de la emisión de obligaciones como modelo de financiación y ayudar a las sociedades y personas jurídicas a que conozcan todas las posibilidades a su alcance para lograr sus objetivos financieros y empresariales.
Este tema, todos los que se trataron en la jornada y muchos más, serán objeto de una completísima publicación que saldrá publicada en septiembre de este año y de la que os mantendremos puntualmente informados.
Si estás buscando financiación y quieres explorar esta modalidad, no dejes de contactar con nosotros
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